Programa: Alianza Alternativa de Ámsterdam - ¡Cada persona cuenta!

Manifiesto por la Unidad Radical
Poster

Ganar juntos o hundirnos por separado. Nos encontramos en una encrucijada. Cuando aumenta la presión externa, nuestro impulso humano más profundo es levantar muros. Nos ponemos a la defensiva, nos señalamos unos a otros y aislamos a quienes están a nuestro lado porque piensan o actúan «de forma diferente». Pero no olvidemos que cada dedo que señalamos a un aliado es un regalo para nuestro verdadero adversario.

La historia lo deja claro: una casa dividida no puede resistir la tormenta. El opresor y el desafío al que nos enfrentamos no necesitan fuerza bruta si nos debilitamos desde dentro. Nuestra división es su mayor arma. Por eso acordamos lo siguiente:

  • Nuestra misión está por encima de nuestro ego. Nos negamos a malgastar nuestra energía en luchas internas por detalles, mientras se ve amenazada la esencia de nuestra existencia. Nos centramos en lo que nos une, no en lo que nos separa.
  • Un aliado es un regalo, no un enemigo. Dejamos de exigir la perfección a nuestros socios. Un aliado imperfecto es un escudo; un aliado aislado es una oportunidad perdida. Celebramos lo que nos une y dejamos de lado los puntos en los que discrepamos.
  • Construimos puentes, no muros. La actitud defensiva es un signo de miedo; la cooperación es un signo de fuerza invencible. Escuchamos para comprender, no para refutar.
  • No seguimos el juego del adversario. Nos negamos a ser peones en la estrategia de «divide y vencerás». Cada vez que sentimos la tentación de atacar a un aliado, volvemos a fijar nuestra mirada en el horizonte real.

La fuerza del lobo reside en la manada. Solos somos vulnerables; juntos somos una fuerza que nadie puede ignorar. Armémonos de valor para superar nuestras propias sombras. Optemos por la fuerza del apretón de manos en lugar del puño cerrado hacia dentro.

Optamos por la unidad, la cooperación y la cocreación.

«Démonos cuenta de que estamos todos en el mismo barco. Si uno prende fuego a la popa, también se hunde el que está en la proa».

Este programa básico parte de una convicción fundamental: la política solo es justa cuando respeta la dignidad humana y protege los derechos de los ciudadanos. La Constitución y los derechos humanos universales no son ideales abstractos, sino el marco de referencia concreto para cada decisión municipal. La administración abierta, la transparencia y la accesibilidad no son favores del gobierno, sino condiciones para el control democrático. En una época de creciente digitalización y pensamiento sistémico, el municipio opta expresamente por las personas por encima del sistema, por la libertad por encima del control y por la apertura por encima del secretismo.

Principios

  • La Constitución como brújula: exigimos que el gobierno evalúe de forma proactiva cada acción y cada nueva propuesta política en relación con la Constitución y los derechos fundamentales universales. La protección de la dignidad humana no es opcional, sino la base de cada decisión.
  • Transparencia y accesibilidad: Las acciones del gobierno deben ser totalmente abiertas, transparentes y accesibles. Todos los asuntos financieros, presupuestos y gastos son, por norma general, de acceso público, de modo que los residentes nunca tengan que solicitar información para saber en qué se gasta el dinero público. Los procesos de toma de decisiones, los algoritmos y los contactos con los grupos de presión son, por norma general, datos abiertos.
  • Derechos fundamentales digitales: el municipio no aplica políticas que conduzcan a la coacción digital, la exclusión indirecta o la vigilancia permanente de los residentes.
  • No a la ciudad vigilada: no se utiliza el reconocimiento facial, sensores de sonido u otras formas de vigilancia masiva en el espacio público.
  • La confidencialidad es una excepción: la confidencialidad es siempre temporal, motivada y legalmente verificable.

Ámsterdam es una ciudad cosmopolita, pero no un actor geopolítico. Precisamente por eso, la ciudad tiene la responsabilidad especial de alejarse del pensamiento hostil, la escalada y la política simbólica que alimenta la división. Desde un punto de vista humanista y pacifista, el municipio apuesta por la paz, el diálogo y la solidaridad internacional basados en el encuentro y el entendimiento mutuo. Las relaciones internacionales no son una prolongación de la política de poder, sino un medio para conectar a las personas, reducir las tensiones y crear espacio para la cooperación más allá de las contradicciones.

Principios

  • Nos oponemos a la hostilidad, la retórica bélica y la política de escalada. El municipio promueve una cultura de paz, diálogo y conexión internacional. Desde una visión pacifista del ser humano, apoyamos iniciativas que promueven el encuentro, el entendimiento mutuo y la cooperación entre los pueblos, en lugar de la polarización y la lucha.
  • La política municipal se centra en la desescalada y se abstiene de políticas simbólicas o materiales que aviven los conflictos internacionales.
  • La cooperación internacional está orientada a las personas y se basa en el intercambio, no en la formación de bloques geopolíticos.

La vivienda, los ingresos y el acceso a los servicios básicos constituyen, en conjunto, el núcleo de la seguridad existencial. Sin un hogar seguro y asequible, sin tranquilidad respecto a las deudas o los servicios cotidianos, la libertad es una promesa vacía. Por ello, el municipio apuesta por la vivienda como un derecho, no como una mercancía, y por un apoyo que fortalezca a las personas en lugar de controlarlas. La política en este ámbito se centra en la estabilidad, el vínculo local y la dimensión humana: una ciudad en la que los residentes puedan seguir viviendo, conviviendo y cuidándose unos a otros, sin la presión constante del mercado, la burocracia o la incertidumbre.

Principios

  • La vivienda asequible es un derecho:
    • Garantizamos una distribución justa de las viviendas, la reducción de los gastos de vivienda y la reducción del tiempo de espera para acceder a una vivienda social. Dejamos de vender o demoler viviendas sociales que aún están en buen estado. El refuerzo de la vivienda social es una prioridad para combatir la escasez de viviendas.
    • Se restablecerán los derechos vulnerados de los inquilinos. Las cooperativas de vivienda volverán a ser asociaciones de construcción de viviendas en las que los inquilinos, como miembros, tendrán la última palabra. Se introducirá un derecho de sucesión social para los inquilinos, de modo que los hijos puedan seguir viviendo donde han crecido. De este modo, fomentamos las relaciones familiares y vecinales, reforzamos la cohesión y combatimos la presión indeseada para mudarse.
    • Se creará una cooperativa municipal de vivienda de la que los residentes podrán ser copropietarios sin ánimo de lucro. Además de las viviendas sociales, desarrollaremos la compra vinculada a cooperativas, con lo que se evitará la reventa especulativa para mantener bajos los costes de la vivienda. Se detendrá la privatización del suelo.
    • Eliminaremos las normas que obstaculizan el uso compartido de viviendas y permitiremos la residencia permanente en viviendas recreativas.
    • Se desincentivará el desocupación mediante medidas proporcionales (temporales, transparentes y cuidadosas). No se penalizará el squatting.
    • En las nuevas construcciones y renovaciones se optará por una construcción que respete la naturaleza. Se fomentará activamente el uso de cáñamo, madera y pasto elefante.
    • Se apoyarán las iniciativas de los residentes y los barrios, que formarán parte activa de la política.
  • Ayuda y apoyo humano para el endeudamiento: simplificaremos y humanizaremos la ayuda para el endeudamiento. No habrá gastos por parte de los agentes judiciales que amenacen los ingresos mínimos. Se concederá una verdadera condonación mediante el cese de los procedimientos coercitivos que vulneran la privacidad.
  • Experimentos con la libertad en la asistencia social: Aprovechamos todo el margen que ofrece la ley para eliminar normas (como la obligación de solicitar empleo) en aras de una mayor libertad financiera y una menor burocracia. Aspiramos a una renta básica universal incondicional.
  • Seguridad alimentaria: Un enfoque coordinado contra el desperdicio de alimentos. Se recompensa a las tiendas que dan alimentos a los residentes necesitados.
  • Los vínculos locales y la cohesión social pueden desempeñar un papel en la política de vivienda, siempre que se apliquen de forma transparente y justa.
  • Se limitará estrictamente la retirada de viviendas para uso turístico (estancias cortas, Airbnb, hotelización).
  • El municipio garantiza la seguridad de la vivienda mediante la organización de los regímenes de canon y las condiciones de compra de tal manera que no se cree una división entre los residentes que pueden comprar y los que no. La vivienda no es un instrumento de especulación, ni para el mercado ni para el gobierno.
  • La producción local de alimentos y las cadenas cortas tienen un espacio activo en la ciudad y sus alrededores.

La economía de la ciudad está ahí para ofrecer a las personas una vida digna, no para que estas se adapten a los sistemas económicos. El trabajo debe proporcionar seguridad, sentido y espacio para vivir, cuidar y contribuir a la comunidad. Por ello, el municipio apuesta por una economía local, social y resiliente en la que primen el trabajo digno, la participación y el valor social. Las políticas públicas y los fondos públicos se utilizan de forma consciente para reforzar la actividad local, combatir la explotación y evitar que la digitalización o la lógica del mercado reduzcan a las personas a meros gastos o datos.

Principios

  • La economía es un medio, no un fin: la economía de Ámsterdam debe estar al servicio del trabajo digno, la resiliencia local y el valor social, no del crecimiento abstracto, la especulación o la maximización de los beneficios.
  • El trabajo digno como norma: todas las personas que trabajan deben poder vivir de su trabajo. El municipio aplica una norma de remuneración digna, seguridad laboral y horarios de trabajo saludables en todas sus licitaciones, subvenciones y colaboraciones. Se desalientan activamente las estructuras que conducen al falso autoempleo, la explotación o la inseguridad permanente.
  • Economía local y cooperativa: el municipio fomenta las empresas locales, las cooperativas, la artesanía y las empresas sociales que crean valor para la ciudad y sus habitantes. La propiedad cooperativa, la participación de los trabajadores y los modelos comunitarios tienen prioridad sobre las estructuras de capital anónimas.
  • Espacio para los pequeños empresarios: Los pequeños empresarios, los autónomos y las empresas locales son la columna vertebral de la ciudad. El municipio los protege contra la expulsión por parte de las grandes cadenas, los alquileres excesivos y la regulación excesiva. Se conservan y desarrollan activamente espacios comerciales asequibles, prestando especial atención a la industria manufacturera, la reparación, la actividad circular y la producción cultural.
  • La política de compras municipales como palanca: los fondos públicos se utilizan para reforzar los objetivos sociales. En las compras y licitaciones municipales, la implicación local, la sostenibilidad, el impacto social y las condiciones laborales tienen más peso que el simple precio más bajo.
  • Trabajo sin miedo: el municipio combate la cultura de desconfianza y control en el lugar de trabajo. Los solicitantes de empleo y los beneficiarios de ayudas sociales no son tratados como un problema, sino como personas con talento. Se reduce la política de sanciones y se da prioridad al acompañamiento, la formación y la participación voluntaria.
  • Aprendizaje permanente, libre y accesible: la formación y el reciclaje profesional son de acceso público y no están vinculados a obligaciones ni requisitos de rendimiento. La ciudad facilita puestos de aprendizaje, escuelas de oficios y cursos prácticos en colaboración con iniciativas y empresas locales.
  • Digitalización al servicio de los trabajadores: la digitalización nunca debe conducir a una selección invisible, a la exclusión o a la evaluación algorítmica de los trabajadores. El municipio se opone a los sistemas automatizados que reducen a las personas a perfiles de datos y vela por la evaluación humana en todas las decisiones que afectan al trabajo y los ingresos.

La asistencia sanitaria no es un sistema al que las personas deben adaptarse, sino un apoyo que se adapta al estilo de vida de cada persona. El municipio apuesta por una asistencia cercana, accesible y humana, con confianza en los profesionales, los cuidadores informales y los propios residentes. La autodeterminación, el control y la dignidad son fundamentales: el apoyo se adapta a las necesidades personales y al contexto social, no a los marcos burocráticos. La inclusión significa que todo el mundo puede participar plenamente en la vida de la ciudad, con espacio para el encuentro, la accesibilidad y la conexión como base para la salud y el bienestar.

Principios

  • Atención a medida, sin complicaciones: acabar con la burocracia en la Ley de Apoyo Social (Wmo) y la Ley de Protección de Menores (Jeugdzorg). Confianza en los profesionales y en la enfermería comunitaria.
  • Autodeterminación: la ciudad rompe con las instituciones de atención que han recibido repetidamente valoraciones negativas por parte de la Inspección. Se da prioridad al apoyo ambulatorio (a domicilio) frente a la institucionalización.
  • Apoyo a los cuidadores informales: los centros de apoyo PGB deben poder ayudar a las personas en sus hogares. Los cuidadores informales tienen derecho a un salario completo a través del PGB.
  • Espacio público inclusivo: accesibilidad total y lucha contra el estigma. Los parques infantiles se adaptan a las ruedas (skate/bmx/circuitos inclusivos).
  • Suficientes aseos públicos: siempre debe haber un aseo accesible en el espacio público.
  • El control sigue estando en manos del residente: la asistencia se adapta a la vida que lleva cada persona, en lugar de a sistemas compartimentados, indicaciones o procesos estándar. El municipio opta por la personalización, la confianza en los profesionales y el espacio para las elecciones personales, de modo que la asistencia se adapte a lo que las personas realmente necesitan.
  • El municipio asume la responsabilidad de garantizar una capacidad asistencial local suficiente, que incluye la asistencia en el barrio, la asistencia psiquiátrica, la asistencia a la juventud y la asistencia a las personas mayores. Las listas de espera, la escasez de personal y la desaparición de servicios no son fenómenos naturales, sino el resultado de decisiones políticas. La ciudad opta por ampliar a tiempo y mantener la asistencia cerca de casa.
  • La lucha contra la soledad se convierte en una tarea pública estructural. El municipio invierte de forma permanente en lugares de encuentro, actividades accesibles e infraestructura social, para que los jóvenes, las personas mayores y los grupos vulnerables sigan conectados de forma sostenible con su barrio y su comunidad.
  • Control sobre el historial médico: los residentes mantienen el control sobre sus propios datos médicos y asistenciales. Ellos determinan quién tiene acceso a su historial, qué datos se comparten y pueden exigir el acceso, la corrección y la restricción del uso.

La educación y el desarrollo van más allá del aula. Una ciudad libre y resiliente ofrece espacio para aprender, pensar, reunirse y salvar diferencias. El municipio considera que las escuelas, bibliotecas, centros comunitarios y otros lugares de conocimiento son refugios públicos donde los niños, jóvenes y adultos pueden desarrollarse ampliamente, sin coacción ni orientación ideológica. Al facilitar activamente el encuentro, el diálogo y el conocimiento abierto, la ciudad refuerza el pensamiento crítico, la cohesión social y la capacidad de lidiar pacíficamente con las tensiones sociales.

Principios

  • Escuelas pacíficas: Clases más pequeñas y conexión entre escuelas y centros juveniles para clases adicionales, filosofía y desarrollo del talento de forma voluntaria.
  • Educación inclusiva: Fomentamos y facilitamos la fusión entre escuelas regulares y especiales, para que cada niño pueda crecer y aprender en un entorno natural y diverso.
  • La ciudad como salón: Espacio libre para el debate y el encuentro:
    • En cada barrio se crearán «espacios de debate y diálogo» de fácil acceso en bibliotecas o centros comunitarios.
    • Acceso gratuito: sin alquiler de salas para iniciativas vecinales y sin obligación de consumo.
    • Micrófono abierto: horas semanales para que los ciudadanos pongan temas en la agenda.
    • Polos opuestos juntos: organizar encuentros activos para contrarrestar la polarización.
  • Centro Martin Luther King Jr. y centros de conocimiento:
    • Crearemos un centro (digital) en el parque Martin Luther King Jr., basado en el modelo del King Center, donde los jóvenes aprenderán a resolver problemas sociales de forma no violenta.
    • Repartidos por toda la ciudad, crearemos varios centros de conocimiento para la paz y el progreso. Estos lugares ofrecerán una amplia inspiración procedente de diversas fuentes sobre movimientos sociales y progresos históricos.
  • Conocimiento abierto: El software y los conocimientos financiados por el municipio serán de acceso público y gratuito de forma estándar.
  • Las escuelas, bibliotecas y otros lugares de conocimiento son refugios para el diálogo, la investigación y el pensamiento crítico. El municipio garantiza el espacio para perspectivas diversas y protege estos lugares contra influencias políticas, ideológicas o comerciales unilaterales.
  • El municipio crea las condiciones marco para el encuentro, el debate y el intercambio social, pero se abstiene de intervenir en el contenido. No determina qué opiniones o visiones son deseables, sino que garantiza que se puedan escuchar voces diversas.
  • Los algoritmos, los modelos de datos y los sistemas automatizados de toma de decisiones utilizados por el municipio o en su nombre se consideran conocimiento abierto. Su funcionamiento, sus supuestos y sus consecuencias son transparentes, explicables y verificables para los residentes y los representantes del pueblo.

El cuidado del medio ambiente comienza con la conciencia de que las personas, la naturaleza y la ciudad están indisolublemente unidas. El municipio apuesta por una Ámsterdam verde y saludable dentro de los límites de lo ecológicamente sostenible, sin poner en peligro la asequibilidad o la seguridad de la vivienda de los residentes. Por lo tanto, la política medioambiental no es un fin en sí misma, sino un medio para mejorar la calidad de vida, la salud y la sostenibilidad futura. Al tomar decisiones de forma transparente, cuidadosa y coherente, la sostenibilidad se convierte en algo socialmente justo y respaldado por la ciudad.

Principios

  • Política ecológica: prioridad a los límites planetarios. Fomento de los tejados y fachadas verdes sin poner en peligro la asequibilidad.
  • Paisaje y alimentación: no a los campos de paneles solares en espacios abiertos (sí en los tejados). En 2035, cada habitante tendrá un bosque comestible o una granja comunitaria a menos de 2 km.
  • Contaminación lumínica: Reducción drástica de la molesta iluminación fluorescente para una calidad de vida saludable.
  • La política medioambiental no debe conducir a la pobreza energética, a gastos de vivienda inasequibles o a la pérdida de la seguridad de la vivienda. La sostenibilidad se lleva a cabo de una manera socialmente justa y sin imponer a los residentes costes insuperables.
  • La seguridad alimentaria local se considera una cuestión de interés estratégico para la ciudad. El municipio apoya las cadenas cortas, la agricultura urbana y las iniciativas que garantizan alimentos asequibles, saludables y accesibles para todos los residentes.
  • Las medidas medioambientales siempre se sopesan de forma integral con la salud, la seguridad y la calidad de vida. Las decisiones políticas se basan en efectos demostrables y tienen en cuenta el entorno cotidiano de los residentes.
  • Aunque la legislación nacional es determinante, el municipio aprovecha su margen de maniobra para diseñar la instalación de equipos de telecomunicaciones de forma cuidadosa, transparente y en consulta con los residentes.
  • El municipio de Ámsterdam garantiza un control transparente de los PFAS en el suelo, el agua y el entorno y mantiene a los residentes activamente informados sobre los posibles riesgos y medidas.

La democracia no solo se vive durante las elecciones, sino también en el funcionamiento diario del gobierno. El municipio apuesta por una democracia abierta, accesible y controlable en la que los residentes tengan una influencia real en las decisiones que les afectan. La transparencia, la participación directa y la prestación de servicios comprensibles no son extras, sino condiciones para la confianza entre la administración y la ciudad. Al tratar por igual el acceso digital y el físico, el municipio garantiza que nadie quede excluido de los procesos democráticos o de los servicios públicos.

Principios

  • Participación directa: Asambleas ciudadanas vinculantes y referendos con preguntas claras. Estos se llevan a cabo sin menoscabar su contenido.
  • Administración pública abierta: Todas las decisiones y contactos con los grupos de presión son públicos por defecto.
  • La accesibilidad digital y física de la administración pública son equivalentes. Los residentes deben poder optar siempre por el contacto personal, la prestación de servicios físicos y una comunicación comprensible, sin que los sistemas digitales, las cuentas o los procedimientos sean una condición para acceder a los derechos, los servicios o la toma de decisiones.

La seguridad es más que la aplicación de la ley y la vigilancia; crece cuando las personas se sienten seguras en su barrio, confían unas en otras y ven perspectivas en sus vidas. Por ello, el municipio ha optado por un enfoque centrado en la cohesión social, la prevención y la protección jurídica. Los problemas se abordan de forma temprana y humana, prestando atención a las causas de la inseguridad en lugar de combatir los síntomas. La libertad y los derechos fundamentales constituyen el límite mínimo: la seguridad nunca debe imponerse a costa de la dignidad humana, la autonomía o el control democrático.

Principios

  • Enfoque social: Menos agentes municipales y medidas represivas, más mediación vecinal y oportunidades.
  • Violencia doméstica: las víctimas nunca deben abandonar su hogar mientras el agresor permanece en él. Centros de información para ayuda urgente en cada distrito.
  • Autodefensa: no se debe castigar a nadie por defenderse a sí mismo o por proteger a una persona vulnerable.
  • La seguridad comienza con la cohesión social, la confianza y la presencia visible de equipos de barrio.
  • La proporcionalidad y la protección jurídica son fundamentales en la aplicación de la ley.

La movilidad tiene que ver con la libertad: la posibilidad de desplazarse, participar en la vida urbana y tomar decisiones de forma independiente. El municipio opta por una política de movilidad que aumenta la seguridad y la accesibilidad sin limitar ni excluir a los residentes. Los cambios en el tráfico y el transporte deben ser comprensibles, justos y viables, teniendo en cuenta a las personas que dependen de su vehículo. La movilidad no es un instrumento de control o de gestión del comportamiento, sino un servicio público que contribuye a la habitabilidad, la accesibilidad y la participación equitativa en la ciudad.

Principios

  • Movilidad segura: transporte público local gratuito. 30 km/h solo donde realmente sea necesario por motivos de seguridad; se eliminarán las zonas innecesarias para mejorar la fluidez del tráfico.
  • Accesible para personas con discapacidad: un amplio estudio de viabilidad para hacer accesible toda la ciudad.
  • Conceptos como la «ciudad de 15 minutos» solo son aceptables cuando aumentan la libertad de los residentes y no se utilizan para controlar, excluir o limitar la movilidad.
  • En caso de cambios en la política de movilidad, el ayuntamiento garantizará disposiciones transitorias realistas, excepciones y soluciones a medida para los empresarios y residentes que dependan de su vehículo, incluidas excepciones explícitas a las restricciones al diésel cuando estas den lugar a situaciones irrazonables o inasequibles.

La cultura no es un lujo, sino una parte esencial de una ciudad viva. Conecta a las personas, da espacio a la expresión y contribuye al esparcimiento, al encuentro y al sentido de comunidad. El municipio apuesta por un entorno cultural accesible para todos, en el que los propios residentes y creadores tomen la iniciativa y la ciudad se viva como un espacio compartido. El espacio público está ahí para reunirse y disfrutar, respetando la naturaleza, el barrio y la calidad de vida, y sin que prevalezcan los intereses comerciales.

Principios

  • Más espacio para la cultura nocturna y eventos culturales accesibles. Festivales en parques públicos gratuitos y respetuosos con la naturaleza. Los horarios de apertura de los museos y otros centros culturales pueden ampliarse en consulta con los vecinos. Menos publicidad y más arte en el espacio público.
  • No se concederán permisos para festivales comerciales a gran escala en parques urbanos vulnerables como el Flevopark y el Sloterpark. Estos parques están destinados a ser pulmones verdes para los barrios circundantes, no recintos para eventos.
  • La diversidad cultural surge desde abajo, de los propios residentes, creadores y comunidades. El ayuntamiento facilita iniciativas a pequeña escala y accesibles, pero no dirige su contenido ni impone marcos culturales o ideológicos.
«La verdadera naturaleza de una sociedad se refleja en la forma en que trata a sus miembros más vulnerables». — Mahatma Ghandi
Esta convicción constituye el hilo conductor de este programa. Cuando la política entra en conflicto con la dignidad humana, los derechos fundamentales o la seguridad de subsistencia, el municipio opta incondicionalmente por las personas. Los derechos fundamentales no son ideales abstractos ni el colofón de las políticas, sino el límite mínimo de la acción democrática. La ciudad asume su responsabilidad de no tomar medidas que conduzcan a la exclusión, la coacción o la deshumanización, incluso en tiempos de presión, crisis o tentación política. Cuando los sistemas, las normas o las tecnologías traspasan este límite, se revisan, no se defienden. Principios En el consejo votamos en contra de las siguientes políticas basadas en los derechos fundamentales:
  • Discriminación y exclusión: políticas que conducen a la exclusión de las personas con discapacidad, la segregación de grupos o la discriminación institucional. (Constitución de los Países Bajos, art. 1; Declaración Universal de Derechos Humanos, art. 2; Convención de las Naciones Unidas sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, art. 5).
  • Políticas dictatoriales y autonomía: políticas que amenazan la autonomía de los residentes o que se aplican sin apoyo popular. «¡Nada sobre nosotros sin nosotros!» (DUDH, art. 21; Convención de las Naciones Unidas sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, art. 4).
  • Seguridad de subsistencia y explotación: políticas que amenazan la seguridad de subsistencia o conducen a la explotación. (DUDH, art. 4, 23, 25; Constitución neerlandesa, art. 20).
  • Libertades y derechos: Restricción de libertades fundamentales como el derecho de manifestación o la integridad física. (CEDH, art. 7, 10, 11; Constitución neerlandesa, art. 7, 9).
  • Statu quo y polarización: la propagación del statu quo que perpetúa la injusticia. (DUDH, art. 28).
  • Las formas digitales y tecnocráticas de coacción también constituyen violaciones de los derechos fundamentales. Las políticas que, a través de sistemas, algoritmos o procedimientos automatizados, conducen a la exclusión, la manipulación del comportamiento o la pérdida de autonomía son incompatibles con un Estado democrático de derecho.
  • El municipio opta activamente por la dignidad humana por encima del mantenimiento del sistema. Cuando las normas, los procesos o los sistemas entran en conflicto con la dignidad humana, la seguridad de la existencia o la justicia, se revisan en lugar de mantenerse por su propia lógica.